Técnica FUE (Extracción de Unidades Foliculares)

La técnica FUE (Follicular Unit Extraction) es una de las formas más extendidas y favoritas de realizar esta intervención.  

En este procedimiento la extracción del cabello se realiza unidad folicular a unidad folicular mediante un micromotor con un bisturí circular o Punch.  

Entre las ventajas que presenta esta técnica, se encuentran: 

  1. No existen puntos de sutura.  
  2. Cicatrices casi imperceptibles. Al hacerse la extracción de los folículos con unas incisiones mínimas de 0.8 a 1 mm, las heridas provocadas cicatrizan al poco tiempo sin casi dejar rastro. Además, hay que destacar que este método es válido para tratar las zonas que por culpa de las cicatrices han dejado de crecer el pelo, un tema que muchos creen que no tiene solución.  
  3. No hay pérdida de sensibilidad.  
  4. Recuperación postoperatoria más corta y llevadera. Al no existir grandes cicatrices, los cuidados postoperatorios son menores y la recuperación se acelera. 
  5. Posibilidad de varias cirugías.  se pueden realizar varias intervenciones con un poco más de aclarado de la zona donante, de hecho, es bastante habitual que pasados unos 6 meses o un año de la intervención se pueda realizar una segunda intervención si el paciente lo requiriese. 

Con la técnica FUE podemos realizar implantes no solo en cuero cabelludo, sino también en cejas, barba, bigote, pecho, pubis y pestañas. 

Las herramientas utilizadas son un micromotor con un bisturí circular de un diámetro de 0.6 a 1 mm y una especie de bolígrafo llamado Implanter con un diámetro de 0.6 a 1mm. 

Además, la apariencia es totalmente natural y no deja para nada sensación de pelo de muñeca, ya que, al realizarse con pelo propio, cuando crece mantiene las características de origen del paciente.

¿Cuándo empezamos a ver resultados? 

El proceso, que se realiza siempre en el quirófano con el paciente consciente, es indoloro, se realiza con anestesia local y la sesión puede durar entre 4 y 8 horas.  Una vez que el paciente ha sido dado de alta, normalmente el mismo día del injerto, se le realiza seguimiento cada 3 y 6 meses, y posteriormente de forma anual. El resultado final se verá al año de haberse realizado la sesión, aunque a los 6 meses ya será bastante visible. 

Durante los 2 ó 3 primeros meses el pelo injertado suele caerse, dejando paso al crecimiento del nuevo pelo. Este nuevo cabello obtenido de zonas genéticamente programadas para crecer toda la vida, no se caerá en el futuro y continuará creciendo de manera natural. 

Este periodo es el más delicado para los pacientes, por eso es tan importante advertirles sobre esta condición desde el minuto uno para evitar su frustración.