¿Cualquiera puede hacerse un injerto capilar?

Como toda intervención quirúrgica, esta técnica fiable y segura exige que el paciente cumpla ciertos criterios necesarios para que los expertos puedan garantizar el éxito de los resultados tras el procedimiento. Así, la edad, algunas patologías previas, el grado de afectación de la alopecia, la propia genética o el tipo de cabello de la zona donante, van a condicionar las posibilidades de una persona para ser el candidato óptimo para un injerto capilar. Te lo contamos a continuación. 

Lo primero que debemos saber es que: únicamente un médico especialista podrá hacer un diagnóstico fiable sobre cuál es nuestro problema capilar. Mediante el estudio y valoración pormenorizados de nuestra historia clínica, la cantidad, calidad y estado de nuestro cabello y cuero cabelludo, podrá recomendarnos el tratamiento más adecuado a nuestro caso particular para obtener un resultado óptimo y duradero.  

Si bien la mayoría de los pacientes terminan siendo candidatos idóneos para esta operación, un pequeño porcentaje presentarán ciertos factores que tiene en cuenta el profesional para proponer otras alternativas más seguras y efectivas. 

LA EDAD 

A pesar de que no es un factor decisivo, sí debe tenerse presente su influencia sobre los resultados del implante. Lo ideal es someterse a este tratamiento: 

  • a partir de los 26-30 años, cuando la evolución de la alopecia se haya estabilizado para evitar que el aspecto del trasplante se vea deteriorado por la aparición de nuevas calvas a largo plazo.  
  • no debería retrasarse mucho más allá de los 50 años, ya que la alopecia podría combinarse con la caída natural del cabello a causa del envejecimiento y reducir la cantidad y calidad de los folículos donantes necesarios para cubrir la zona afectada por la calvicie. 

Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos nuestro post: Tengo alopecia, ¿puedo hacer algo a mi edad?

TIPO DE CABELLO 

Las características de nuestro pelo también se consideran durante el análisis, como el cabello de: 

  • textura fina y lisa: puede ofrecer un aspecto menos conveniente en comparación al resultado que se aprecia en un pelo grueso y rizado.  
  • color claro: especialmente si es fino y liso, dificultará conseguir la apariencia de una melena densa. 

El especialista valora en estos casos si es conveniente priorizar la densidad sobre la extensión, si la superficie donante tiene una adecuada densidad, cuál es la calidad del cabello y del cuero cabelludo, o el patrón de caída. Con estos datos, recomienda al paciente la estrategia más idónea para conseguir los mejores resultados y con información realista sobre lo que podrá conseguir con este procedimiento. 

TIPO DE ALOPECIA 

Del centenar de tipos de alopecias, la androgenética (calvicie común) y la cicatrizal secundaria (por enfermedad del cuero cabelludo, lesiones, traumatismos o quemaduras) se consideran recuperables, pero en algunos casos el trasplante capilar resulta inviable: 

  • Alopecia areata: es una enfermedad autoinmune, donde el organismo ataca los folículos pilosos porque los reconoce como elementos extraños. Genera zonas calvas reversibles, que aparecen y desaparecen aleatoriamente. Los folículos se mantienen en buen estado y dispuestos a regenerar el cabello más adelante. En lugar de trasplantar, en estos casos se recomiendan otros tratamientos específicos
  • Alopecia frontal fibrosante (AFF): es un proceso inflamatorio autoinmune que deja una cicatriz en el cuero cabelludo por lo que la pérdida del pelo es definitiva. Un dermatólogo indicará el tratamiento más eficaz para controlar el avance de la enfermedad. Tras un año de estabilización, podrá considerarse el trasplante capilar como opción. 

OTRAS PATOLOGÍAS 

  • Psoriasis: esta afectación cutánea, cuando está en su fase activa en el cuero cabelludo, es una contraindicación para realizar el injerto. 
  • Dermatitis seborreica: mientras no está controlada, esta enfermedad de la piel puede causar desequilibrio a nivel del cuero cabelludo y afectar directamente el crecimiento del pelo. Los casos muy severos pueden dañar el folículo irreversiblemente. 
  • Eccema 

Además, pese a que el injerto capilar es una cirugía mínimamente invasiva, antes de que el paciente se someta a la intervención, pasará una prueba de análisis de sangre (serología y coagulación) para determinar que el candidato se encuentra en óptimas condiciones de salud para pasar varias horas en el quirófano con anestesia local, e incluso una pequeña sedación de ser necesaria. 

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